Top Secret, colección de 18 cuentos sobre OVNIS

ciencia ficción panamá

 

Háblanos de tu libro «Top Secret». Habías comentado en la presentación del libro que se trata de una serie de experiencias e investigaciones que hiciste para escribirlo.

Creo que “Top Secret” , una colección de 18 cuentos sobre OVNIS (UFOs en inglés), que publiqué en Panamá en 2021, nunca se habría escrito si en 1973 no hubiera visto uno al estar yo en una playa mexicana en un sitio denominado Mocambo, en el Estado de Veracruz. Si bien a cierta distancia y durante no más de unos 50 segundos, tanto su conformación física ovalada y llamativa luminosidad como la inverosímil velocidad con que en un instante se alejó poco después lateralmente y en línea recta hacia la derecha sin emitir sonido alguno y desapareció en el horizonte, han estado en mi memoria desde entonces.

Durante todos estos años transcurridos he leído mucho sobre el tema, visto videos y fotografías, escuchado entrevistas concedidas cada tanto tiempo por ex astronautas, ex agentes de la CIA, pilotos de combate y de aviones comerciales, periodistas, científicos de la NASA y cientos de testigos en numerosos países. El extenso prólogo de mi libro da cuenta de todo ello a manera de testimonios documentados, pero son los cuentos mismos, narrados en una gran diversidad de estilos y técnicas literarias, mi aporte a dicho fenómeno que estoy convencido que ha estado con nosotros desde los orígenes de la humanidad. Para mí, dichos cuentos no son el resultado de la modalidad llamada ciencia-ficción, sino una mezcla de realismo y literatura fantástica, en la que a ratos irrumpe lo absurdo y , de vez en cuando, incluso el terror.

Cabe destacar que recientemente el Pentágono, presionado por el Congreso norteamericano, ha admitido públicamente al fin muchísimas décadas de encubrimiento y, si bien no explica exactamente qué diablos son los OVNIS, admite que existen y que su tecnología es inmensamente superior a la humana. En lo personal, creo que hay alienígenas entre nosotros, que son de distintas razas, que hasta ahora no son agresivos y más bien buscan ayudarnos a evitar nuestra propia destrucción; y que además los militares e ingenieros gringos especializados en astrofísica han estudiado y reconstruido OVNIS caídos (ingeniería reversa, le dicen al complejo procedimiento), al menos desde el célebre incidente de Roswell (Nuevo México) en 1947. El testimonio de testigos como Bob Lazar y la tardía admisión de un par de militares obligados a callar en aquella época, entre estos sobre todo Jesse Marcel, son muy ilustrativos. Los datos se pueden consultar en Internet.

Menciono varias curiosidades sobre el avistamiento de OVNIS: (a) Suelen ser vistos sobre instalaciones nucleares, cuyos artefactos curiosamente se desconectan mientras dura su presencia en las alturas y vuelven a la normalidad al alejarse. (b) No solo se les ve en los cielos del mundo entero sino también entrando y saliendo del mar y cerca de volcanes. (c) Existen miles de testimonios de personas que dicen haber sido abducidas en diversos países, y que bajo hipnosis lo confirman. (d) La comunicación con los alienígenas, que asumimos vienen de planetas e incluso de sistemas solares muy lejanos, parece darse mediante la telepatía. (e) No pocos estudiosos están de acuerdo en que tanto en el Antiguo Testamento hebreo como en documentos sagrados de otras culturas, hay fenómenos que perfectamente se pueden interpretar como contactos extraterrestres, y en ese sentido “celestiales”.

¿Cómo ves el panorama de la literatura de ciencia ficción en Panamá?

Muy pobre, casi inexistente. Solo conozco a dos escritores que la han cultivado seriamente como novelistas: Javier Riba Peñalba (1955), en tres novelas: “Las vertientes del cielo”, “La segunda ley” y “El lunar eterno” y Ramón Varela Morales (1970), en cuatro: “Primum”,”Cunctus”, “Praeter oriens” (Más allá) y “Adhuc tempus” (Aún hay tiempo).

Pero por supuesto hay que leer a grandes autores internacionales de ciencia-ficción tales como: Julio Verne, George Orwell, Aldous Huxley, Ray Bradbury -también un gran cuentista-, Isaac Isimov, Arthur C. Clark, Stanislau Lem, y más cercano a nosotros Stephen King en algunas de sus obras. Hay poquísimas mujeres, acaso la más destacada y pionera, Mary Shelley (1797- 1851), creadora de una gran novela: “Frankenstein”( (1831).

¿Cuál crees que sea el reto más grande para los nuevos escritores de ciencia ficción en un mundo de progreso científico?

Leer, leer, leer, sin desvincular entre sí los componentes científicos de los de tipo humanista, tanto al pensar a fondo lo leído como al escribir. Además, obviamente, estar familiarizados con diversos aspectos de la ciencia y la tecnología, sin descuidar las Ciencias Sociales y el Arte; y además poder manejar creativamente los principales géneros literarios; todo al mismo tiempo: Un fenómeno que no se da en las letras panameñas. Es el caso de grandes autores universales como los antes mencionados.

¿Conoces alguna historia de avistamientos en Panamá?

La verdad, no. Pero sé que los ha habido.

 ¿Crees en alguna teoría conspirativa?

Hay muchas, pero la realidad tarde o temprano se impone. Por ejemplo, desde hace al menos dos años hay mucha gente convencida de que las vacunas contra el Covid 19 no son más que una diabólica conspiración de las grandes empresas farmacéuticas para enriquecerse rápidamente. Esa es una de las varias razones de ser de los llamados “antivacunas”… Por otra parte, no puedo negar que todo buen escritor es en el fondo un fino, persistente y a menudo convincente conspirador. Así, piensa que tramar una historia no es más que ir armando un rompecabezas que tal vez antes ni siquiera existía. La auténtica creatividad, así como la disciplina escritural, las hacen existir.

 ¿Qué libro estás leyendo en este momento?

Los maravillosos cuentos y novelas de una gran escritora argentina relativamente joven: Mariana Enríquez (1973): “Cosas que perdimos en el fuego”, “Nuestra parte de noche” y “Cómo desaparecer completamente”. Ha ganado premios literarios importantes y la han traducido a diversas lenguas. Su principal vena, además de una aguda ironía, y un manejo exquisito del lenguaje, es la manera como puede lidiar airosamente siempre con el tema del terror. Invito a los buenos lectores a conocer sus libros.

También estoy releyendo un libro de minicuentos titulado «Disparates y anomalías», de un tal Jaramillo Levi, que Indeleble Ediciones acaba de publicar en Guatemala.